Un joven puntaltense va rumbo al Mundial de Karate
Con disciplina, constancia, esfuerzo, entrenamiento y conducta alimenticia, el joven puntaltense Facundo Chanquía, cinturón negro 1 Dan, logró obtener el pase para competir en la categoría 19-21 años, en las modalidades Kata y Kumite, en el próximo Mundial de Karate, que se realizará en Japón, más precisamente en la ciudad de Takasaki, a 100 kilómetros de Tokio.
Formará parte de la Selección Argentina y viajará junto a su entrenador, Arturo Ríos, cinturón negro 5 Dan, quien cumple funciones en el Club Espora desde hace 27 años, en la Escuela de Karate Shotokan.
“Es un desafío y un orgullo. Si bien yo voy a poner la cara en el Mundial, el trabajo es de todos los chicos del dojo. Siento el apoyo y el acompañamiento de todos ellos; es una tarea en conjunto”, dijo Facundo, quien inició sus prácticas hace casi 11 años.
En el 2023 finalizó sus estudios secundarios en el Instituto José Manuel Estrada y ahora cursa la carrera de Kinesiología y Fisiatría en la UCALP.
“Voy con las expectativas de ser lo más competitivo posible y pelear un lugar entre los más grandes del mundo. No me voy a exigir un resultado pero sí me voy a exigir darlo todo en la competencia”, expresó en diálogo con La Nueva.
El mundial comenzará el 25 y concluirá el 27 de octubre. “Nosotros vamos a viajar el 18. Nos tomamos unos días porque el viaje será largo, de casi 40 horas, más todo lo que implica el cambio horario, la adaptación y el descanso”.
“Mentalmente ya dominé, de alguna manera, los nervios. Si bien pisando Japón, pienso que voy a sentir nervios porque es una reacción natural del cuerpo: liberar adrenalina. Pero básicamente estoy tranquilo y aliviado. Hago trabajos de meditación en el dojo y después lo que se hace desde lo mental en la práctica, sobre diferentes aspectos, como no frustrarse demasiado y siempre empujar un poquito más”, contó el joven deportista.
Paralelismo
En tanto Ríos destacó que Facundo es un alumno que surgió de la escuela del Club Espora, integra la Selección Argentina y “nos representará en el Mundial de Japón”.
En este sentido, recordó que “ya tenemos experiencia en la preparación de chicos para competencias internacionales, con otros alumnos en años anteriores en panamericanos y sudamericanos, y en el Mundial de Irlanda de 2017”.
“La preparación es muy intensa. La parte técnica la hacemos en el dojo y para un nivel mundial, los chicos se complementan con trabajos extras en el gimnasio y una nutricionista”, dijo.
Al mismo tiempo, expresó que “esta disciplina tiene mucho del aspecto mental”. Y, en ese punto, Ríos dijo que siempre le aconseja a los chicos que disfruten del camino, del recorrido.
“Siempre se aspira a integrar la Selección, ser vistos en el radar de los seleccionadores nacionales. El entrenamiento es fuerte y a conciencia en el dojo. También hay que saber que se debe entrenar todos los días, dos o tres horas, y a la larga el resultado es anecdótico”.
“Un mundial es muy difícil. Y más difícil aún en Japón. Es la cuna de esta actividad. Entonces el subconciente trabaja en ese aspecto. Vas a la tierra de ellos, donde son totalmente locales. Siempre hacemos un paralelismo: para ellos el karate es como para nosotros el fútbol. Acá los chicos nacen con la pelota debajo del brazo y ellos están de pequeños con el karate”.
“Entonces -continuó el entrenador- cuando llegamos a una competencia de este nivel hay mucha diferencia. Ellos son los números 1. Por eso lo importante es que disfruten del torneo, la experiencia de estar y compartir con los mejores de los distintos países. Si no se logra el podio, es muy positivo igual estar allí, presentes, porque se aprende y 'se abre la cabeza de otra manera'”.

Remarcó que Facundo es una máquina, se entrena un montón. “Estuvo buscando mucho esta Selección, durante un largo tiempo. El año pasado teníamos el panamericano en Colombia y tuvo una fractura de mandíbula. Debió superar esa situación que fue accidental. Se recuperó, hubo que trabajar desde lo psicológico para que pierda el miedo de que lo golpeen otra vez en el entrenamiento”, comentó.
“La disciplina es esencial. Nuestro joven empezó a practicar desde los 8. Hoy es el referente para los más chicos en el dojo y, a su vez, en sus inicios, tuvo a otros referentes; es una cadena. En forma permanente van corriendo la línea y dejando el legado para los que vienen”.
“Para Facundo -siguió el entrenador- es un orgullo participar y para mí un orgullo y un honor acompañarlo. Competíamos a nivel nacional y nos iba bien, y desde 2015 decidimos dar un paso más, traspasar la frontera, lo que implica un esfuerzo en todos los aspectos. Todas las familias acompañan”.
En tal caso, mencionó el aspecto económico “que es la parte más difícil. Tratamos que el chico que integra la Selección esté concentrado en el entrenamiento, mientras que los adultos nos encargamos de reunir los fondos. Hacemos actividades para juntos recursos y la Selección Nacional hace un aporte, al igual que la Asociación Regional”.
Fuente La Nueva
Fotos Rolando Ramos






























