Nuevos robos con destrozos en comercios cercanos a Jujuy y De la Madre
Crece la preocupación en comerciantes y vecinos de las zonas lindantes a los barrios Atepam y Luiggi, por una ola de robos y destrozos en comercios de la zona. Este martes se registraron otros dos hechos en una despensa de Quintana al 1.000 y en consultorios médicos de Jujuy al 1.700. Por los casos anteriores aprehendieron dos veces al mismo sujeto, que fue liberado en ambas oportunidades. Los damnificados contaron lo sucedido en diálogo con Radio Rosales.
En cuestión de horas, dos blancos diferentes sufrieron robos bajo modalidades similares en los techos, dejando no solo pérdidas materiales, sino también un alto costo en destrozos edilicios y un profundo cansancio ante la falta de respuestas. En la despensa se llevaron sólo cigarrillos y golosinas, mientras que el consultorio se llevaron un televisor.
Estos hechos se suman al robo a una vinoteca de Jujuy al 1.300, a metros de la esquina con De la Madre, sucedido hace dos semanas, y al robo en una carnicería de Buchardo y De la Madre ocurrido la semana pasada. Por ambos casos, fue aprehendido Agustín Cota (19) quien se domicilia en el Barrio Luiggi II, a pocas cuadras de los lugares donde fueron cometidos los robos.
Dos nuevos casos
Una tradicional despensa, con más de 45 años ubicada en Quintana al 1.000, sufrió un robo en la madrugada del martes, bajo una modalidad similar. Los delincuentes ingresaron por el terreno trasero, rompieron una puerta y accedieron al local rompiendo el techo (una chapa) para llevarse mercadería menor, como cigarrillos y chocolates.
“A veces pasa eso, viste, que te hace más daño lo que te rompen que lo que se llevan", aseguró Pablo, en diálogo con Radio Rosales.
El consultorio de la Dra. Mónica Funes, ubicado en calle Jujuy al 1700, volvió a ser blanco de la delincuencia.
También sucedió en la madrugada del martes, y se disparó la alarma del lugar. Sin embargo, debido a cortes de luz provocados por los delincuentes al desconectar el tendido superior, el lugar quedó a oscuras y los malvivientes lograron burlar el perímetro.
La profesional relató con angustia la desprotección vivida durante el episodio, donde los intrusos estuvieron cerca de 40 minutos en el interior tras romper rejas y una ventana trasera a pulmón.
"Destruyeron muchas cosas y se llevaron un televisor. ¿Sabes qué me duele? Que es un lugar de los niños, donde ahí trabajamos con distintas capacidades, y que destruyan algo cuando la droga la supera, y no hay nada que estén haciendo", expresó con indignación la doctora.
“Es el mismo que robó en la vinoteca, en la carnicería, y en el almacén. ¿Por qué no lo agarran? ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué no lo meten en un instituto si es un drogado?", cuestionó.
"Yo ya no sé qué hacer, si vender todo e irme a un policonsultorio. Estoy acosada, cansada de todo esto, de la inseguridad”.
Fuente El Rosalenio



























