“Logramos que saquen nueve perros, pero atrás de todo esto hay una persona que necesita ayuda"

“Logramos que saquen nueve perros, pero atrás de todo esto hay una persona que necesita ayuda"

Tras el operativo realizado en la vivienda de la calle 9 de Julio al 400, Andrea —la vecina que realizó los nuevos reclamos el viernes pasado — habló con Radio Rosales acerca de la situación de los animales rescatados, la conmoción por los años de reclamo y la falta de un seguimiento estatal integral.

​El operativo judicial del último sábado marcó un avance en una problemática que llevaba años afectando la convivencia del barrio. Con los animales fuera de la vivienda, el foco de la discusión se traslada al destino de los canes y a la falta de respuestas sostenidas en materia de salud mental y limpieza.

​"Yo vi todo eso ahí, fue increíble"

​Andrea, quien participó como testigo durante el procedimiento, describió el panorama con el que se encontró dentro del inmueble:


​«Se hizo un allanamiento, yo entré como testigo, yo vi todo eso ahí, increíble».

Sobre las repercusiones de las imágenes publicadas la semana pasada por el Rosalenio, dónde se ve la sangre de uno de los animales heridos derramada en la vereda, reflexionó sobre la necesidad que tuvo de hacer visible el caso tras años de silencio institucional:


​"Yo ya había publicado varias veces en Facebook mi situación y nunca había tenido tanta repercusión, y creo que eso también ayudó".

​En relación al estado de los canes rescatados y el trabajo que se está realizando en el predio municipal, la vecina detalló cómo avanzan las adopciones:


​"Están en el corralón, a cargo de gente que los ayuda y veterinarias, obviamente. Hasta ahora ya dieron en adopción a cuatro".

​Más allá del retiro de los animales, Andrea hizo hincapié en que la problemática principal sigue sin una solución de fondo por la falta de un abordaje estatal para con la propietaria de la vivienda.


"Atrás de todo esto hay una señora, una persona que necesita ayuda y que nunca la tuvo, nunca tuvo contención, porque contenerla no era llevarle alimento para darle a los perros. Ella tenía un problema de base mucho más grave de que nunca nadie se hizo cargo".

​"Esta es una casa que era un desastre, un foco infeccioso. La vez pasada que se había logrado internarla estuvo un año y medio y volvió. No solamente le devolvieron los perros, sino que volvió a vivir donde estaba, nadie le hizo un seguimiento, nadie supo cómo se metió a esa casa otra vez y siguió acumulando perros".

​"Yo no sé qué esperar de todo esto ahora... Falta la otra parte del sistema", concluyó Andrea.

Fuente El Rosalenio