La Armada cerraría la Base de Punta Indio y trasladaría sus capacidades a Comandante Espora
Esta mañana, durante una formación presidida por el Comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada, Contraalmirante José Alberto Martí Garro, en la Base Aeronaval Punta Indio, el Comandante de la Aviación Naval (COAN), Contraalmirante Román Enrique Olivero, anunció el inicio del Plan Dédalo, un programa de reestructuración integral de la Aviación Naval proyectado a cinco años. Palabras que simultáneamente fueron leídas en el Arsenal Naval Comandante Espora, en la Fuerza Aeronaval Nº2 y en la Fuerza Aeronaval Nº3.
El Contraalmirante Olivero señaló que esta iniciativa surgió tras un riguroso estudio encargado a comienzos de 2025, debatido y consensuado en el seno del Consejo Aeronaval, y aprobado por el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante Juan Carlos Romay.
El plan representa el cierre de un ciclo histórico signado por el “agotamiento” del modelo operativo previo y marca el comienzo de una nueva etapa adaptada a los avances tecnológicos, la actualización doctrinaria y la optimización de los recursos humanos y materiales disponibles.
A lo largo de sus palabras, el Comandante de la Aviación Naval se centró principalmente en seis puntos: despliegue territorial y estructura de comando; medios aéreos; doctrina de empleo; sistemas de apoyo; personal e infraestructura.
Despliegue territorial y estructura de comando
El rediseño operativo busca optimizar la eficiencia funcional a través de relocalizaciones estratégicas y una nueva orgánica operacional.
La Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima (EA2V) cambiará en enero del próximo año su apostadero al Hangar 4 de la Base Aeronaval Comandante Espora (BACE), bajo dependencia de la Escuadra Aeronaval Nº 2.
Mientras que, en esa misma fecha, la Escuela de Aviación Naval se mudará al Hangar 6 de la BACE, constituyéndose como comando de Segunda Clase dependiente de la Fuerza Aeronaval Nº 2, y la Escuadra Aeronaval Nº 1 pasará a reserva.
Por su parte, la Base Aeronaval Punta Indio cambiará su denominación a Estación Aeronaval Punta Indio, debiendo readecuar sus servicios e infraestructura.
El Arsenal Aeronaval Comandante Espora se constituirá en el taller orgánico de la Fuerza Aeronaval Nº 2, denominándose Taller Aeronaval Comandante Espora (TVCE).
Evolución de los medios aéreos y de apoyo
El Plan Dédalo prevé la renovación del parque aeronaval mediante incorporación de material moderno, desprogramación de sistemas veteranos y una recuperación de infraestructura a través del Plan de Mantenimiento de Infraestructura de la Armada (PMIA) para las dos bases principales: Comandante Espora y Almirante Zar.
En el marco de dicha renovación el COAN mencionó que se prevé el arribo, en octubre y junio de 2027, de las dos unidades restantes P-3C Orion, de las cuatro adquiridas, para completar la capacidad de exploración aeromarítima de largo alcance, necesaria para el control y vigilancia de los espacios de jurisdicción e interés.
Se llevará a cabo un reemplazo progresivo de los B-200 por el modelo B-360, de mayor alcance y capacidades. Dos unidades en versión patrulla marítima arribarán al país en 2027 y dos adicionales, en configuración Sostén Logístico, se encuentran en proceso de evaluación.
Habrá una sustitución de los helicópteros livianos AS-555, los que serán desprogramados en 2027 y reemplazados por los cuatro Leonardo AW-109 recientemente adquiridos. Las dos primeras unidades arribarán en octubre de 2027 y las otras dos a inicios de 2029.
Se incorporarán cuatro vehículos aéreos no tripulados Shield V-BAT durante el bienio 2028-2029 para operaciones de exploración desde las cubiertas de las unidades de superficie.
En cuanto a modernizaciones, se llevarán a cabo mejoras en los sistemas de navegación y comunicaciones en 6 aeronaves Mentor T-34. Por su parte, se completó la instalación de un sensor óptico multiespectral y un nuevo sistema de comando y control en un B-200M.
Mientras que se desprogramará el B-200, en este caso al completarse el arribo de los B-360; y los helicópteros Fennec AS-555 en 2027 y, a partir de 2031, los Sea King SH-3.
Durante el presente año se efectuará el retiro definitivo del servicio activo de los Super Etendard, cerrando más de cuatro décadas de gloriosa trayectoria histórica y destacada actuación en Malvinas.
Este reequipamiento exigirá una actualización de los planes y normas de adiestramiento y los métodos de utilización operativa de las Escuadrillas Aeronavales. Además de las publicaciones que regulan el adiestramiento y el empleo del componente como el Reglamento de Operaciones de Vuelo, los procedimientos para las operaciones aéreas navales y los procedimientos para las operaciones de exploración. Redactándose además las primeras publicaciones para la administración y empleo de vehículos aéreos no tripulados.
A su vez, los antiguos sistemas de apoyo serán agrupados en un Documento Descriptivo de Proyecto a ejecutarse entre 2028 y 2029, mientras que las planillas de armamento de personal se adecuarán a los niveles reales de actividad prevista.
En su mensaje, el Comandante de la Aviación Naval apeló al espíritu histórico del componente, desde sus orígenes en Fuerte Barragán en 1916 hasta las gestas en la Antártida y Malvinas y remarcó que el Plan Dédalo “demandará, a lo largo de los próximos 5 años, una cuota de esfuerzo y determinación”.
Asimismo, el Contraalmirante Olivero instó al personal a protagonizar dicho cambio: “Por el prestigio de nuestro componente, el brillo de nuestra Armada y en contribución a la defensa de los intereses de la Patria".
Tres etapas marcadas por la evolución doctrinal y operativa
Desde su nacimiento el 11 de febrero de 1916 en Fuerte Barragán, bajo el Decreto 39/16 del entonces Presidente Victorino de la Plaza, el componente aéreo de la Armada Argentina inició un derrotero marcado en sus orígenes por la simpleza de “tela, madera y barro”.
A lo largo de sus 110 años, la Aviación Naval ha transitado tres grandes períodos históricos que forjaron su identidad e influyeron directamente en el diseño del actual Plan Dédalo:
De los orígenes al portaaviones (1916-1959): En estas cuatro décadas, el componente pasó de ser un servicio auxiliar a consolidarse como un Arma integrada dentro del concepto de Poder Naval Integral. Durante este período se estableció la Escuadrilla Aeronaval como centro de gravedad operativo, se desplegó una red continental de bases y talleres, y se perfeccionaron las capacidades de exploración antisuperficie y sostén logístico móvil desde tierra.
Los portaaviones (1959-1988): La incorporación de los portaaviones ARA "Independencia" (1958) y ARA "25 de Mayo" (1969) transformó la doctrina aeronaval. Esta etapa implicó la integración de alas aéreas embarcadas con aeronaves como los A-4Q Skyhawk y helicópteros Sea King, optimizando la exploración, la guerra antisubmarina, la defensa aérea y el ataque con misiles. El desempeño del componente durante el Conflicto de Malvinas y la Crisis del Canal Beagle marcó el punto más alto de este período, que concluyó con la última navegación operativa del portaaviones ARA "25 de Mayo" en marzo de 1988.
La actualidad (1988-2026): Definido tras el fin de las operaciones de ala fija embarcada, esta etapa se caracterizó por sostener la estructura logística y territorial heredada del siglo XX frente a escenarios globales y presupuestarios radicalmente distintos. El desgaste paulatino de medios, la reducción de horas de vuelo y la obsolescencia de sistemas evidenciaron el agotamiento definitivo del “status quo”, haciendo indispensable el rediseño estructural que daría inicio a esta cuarta etapa histórica de la Aviación Naval.
Fuente Gaceta Marinera


































