Del edificio compartido a tener un lugar propio: el camino del CFI Nº1

Del edificio compartido a tener un lugar propio: el camino del CFI Nº1

Durante años, el Centro de Formación Integral Nº1 "Dr. René Favaloro" de Punta Alta (CFI) funcionó en espacios compartidos y con limitaciones que condicionaron sus actividades. La falta de un edificio propio fue uno de los reclamos históricos de la comunidad educativa de esta institución dedicada a la formación integral y laboral de jóvenes y adolescentes con discapacidad.

Ese anhelo comenzó a estar más cerca de concretarse cuando el Municipio de Coronel Rosales le cedió al CFI un inmueble en el barrio Ciudad Atlántida. Y ahora, da un nuevo paso con la confirmación de que llegarán las tan esperadas obras de puesta en valor y ampliación edilicia.

Esta semana, el intendente rosaleño Rodrigo Aristimuó anunció la firma del decreto de llamado a licitación de la obra, con un presupuesto oficial de $496.312.242, inversión que será financiada íntegramente por la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense.

"Seguimos trabajando junto a la Provincia para generar más oportunidades de formación y mejorar los espacios educativos de nuestra comunidad. Esta obra es muy importante porque permitirá que el CFI continúe creciendo y brindando más herramientas a nuestros vecinos", dijo el jefe comunal.

La obra contempla la construcción de dos nuevas aulas taller, un núcleo sanitario y la refacción del SUM y de los talleres existentes. El objetivo es mejorar las condiciones del inmueble y ampliar su capacidad.

Paso a paso

El CFI deambuló por varios espacios que le fueron quedando chicos hasta que en el 2022 recibieron una buena noticia: la casa de la primera cuadra de Vélez Sarsfield donde funcionaba el Taller Protegido Indio Fermín, que había sido cerrado por irregularidades, podría ser su definitivo espacio. 

El inmueble había pasado a manos del Municipio tras 6 años de gestiones, y este se comprometía a cederlo al CFI si la Provincia se hacía cargo de las obras necesarias para albergar la creciente matrícula y la propuesta de enseñanza del centro.

Pero como las obras no llegaban, el CFI debió mudarse temporalmente y compartir espacio con la Escuela Primaria Nº 3 de calle Florida al 700. Lo provisorio se fue volviendo permanente, lo que ahondó el malestar de padres de los alumnos y docentes.

Ahora, con la concreción de la cesión y el anuncio de las obras, la esperanza se renueva.

Actualmente, el CFI desarrolla propuestas orientadas a la inclusión, la formación para el trabajo y el desarrollo de habilidades sociales y laborales. En ese contexto, contar con un edificio adecuado no solo representa una mejora edilicia, también implica la posibilidad de fortalecer la autonomía de la institución y ampliar las oportunidades para sus estudiantes.

Después de años de funcionar en espacios compartidos y de atravesar distintos reclamos y gestiones, el CFI parece encaminarse a consolidar su identidad propia.

Fuente La Nueva