Concluyó la fase operativa del ejercicio Fraterno XXXIX

Concluyó la fase operativa del ejercicio Fraterno XXXIX

Las unidades de la Armada Argentina y de la Marina de Brasil que participaron del ejercicio Fraterno XXXIX concretaron su arribo a la dársena de la Base Naval Mar del Plata, completando la fase operativa de ejercitación en aguas abiertas.

Ingresaron a puerto las fragatas MB “Tamandaré” y “União”, el submarino MB “Humaitá” y el buque de socorro submarino MB “Guillobel”, que conformaron la Fuerza de Tareas brasileña al mando del Contraalmirante Carlos Marcelo Fernandes Considera; además del destructor ARA “La Argentina”, las corbetas ARA “Espora” y ARA “Robinson”, y el patrullero oceánico ARA “Storni”, encabezadas por el Comandante de la División de Corbetas de la Armada Argentina, Capitán de Navío Christian David Corona. El buque logístico ARA “Patagonia”, que también participó en la Fuerza de Tareas argentina, retornó a la Base Naval Puerto Belgrano (BNPB).

Tras zarpar el pasado lunes, las unidades se encontraron en el área designada dando inicio a un intenso cronograma que permitió integrar medios de superficie, submarinos, aeronaves y Fuerzas Especiales de ambos países.

La ejercitación incluyó misiones de exploración, ejercicios de armas y vigilancia marítima, sumadas a acciones de defensa antiaérea con prácticas de comando, control y coordinación entre los Estados Mayores, conduciendo de manera combinada una Fuerza integrada por medios con capacidades diversas.

Durante la navegación se efectuaron operaciones aéreas de anavizaje y despegue y cubiertas cruzadas, intercambiando helicópteros, junto con maniobras de aproximación y ejercicios de aeroevacuación médica, que incluyeron el traslado efectivo de un paciente simulado hacia la BNPB, validando los protocolos de apoyo sanitario.

A lo largo de las jornadas, los buques argentinos y brasileños llevaron a cabo numerosas maniobras tácticas para fortalecer su interoperabilidad, maniobras de saltos posicionales de las unidades dentro de una formación y un reabastecimiento en el mar sin transferencia efectiva de combustible junto al buque logístico ARA “Patagonia”.

Avanzada la complejidad de esta nueva edición del Fraterno, se desarrolló al anochecer un ejercicio de tiro naval coordinado a blancos establecidos con bengalas, donde ejecutaron fuegos de manera organizada. Esta actividad permitió unificar procedimientos de mando, comunicaciones y empleo de los distintos sistemas de armas.

Durante la mañana siguiente, el empleo de armamento continuó con el desarrollo de ejercicios de tiro contra blanco de superficie, integrando la exploración aérea para la detección y resolución del contacto.

Otro aspecto relevante fue la labor conjunta entre el Servicio de Salvamento de la Armada y el buque de socorro submarino MB “Guillobel”, cuyas prácticas permitieron ejercitar procedimientos específicos de buceo y seguridad, sumando capacidades técnicas de alta complejidad.

A medida que la Fuerza avanzaba hacia la Base Naval Mar del Plata, se desarrolló una etapa de guerra antisubmarina, progresando desde maniobras básicas hasta situaciones de alta complejidad junto al submarino MB “Humaitá”. En esta fase intervinieron todas las unidades de superficie artilladas junto a un avión P-3C Orion de la Escuadrilla Aeronaval de Exploración, y un helicóptero Sea King de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros, ambos de la Armada Argentina, trabajando en conjunto para localizar, clasificar y mantener el contacto de la amenaza submarina.

Para el tramo final del ejercicio binacional se incorporaron las Fuerzas de Operaciones Navales Especiales argentinas que efectuaron ejercicios de inserción desde helicóptero mediante técnicas de descenso rápido sobre una unidad en navegación, contando con el apoyo de aeronaves de la Marina de Brasil. Estas acciones, complementadas con el despliegue de embarcaciones menores por parte del patrullero oceánico ARA “Storni”, permitieron elevar el nivel de adiestramiento en operaciones de apoyo y transferencia de personal en el mar.

El ejercicio Fraterno XXXIX cumplió con la totalidad de las actividades operativas planificadas, consolidando los procedimientos comunes entre ambas Armadas.

Los días de mar no solo continúan afianzando, año a año, las capacidades específicas de las dotaciones, sino que también amplían la experiencia, elevan el nivel de interoperabilidad y profundizan el conocimiento mutuo, indispensable para ejecutar operaciones combinadas con la máxima eficacia.

En la Base Naval Mar del Plata, se llevarán a cabo la reunión final de crítica y la firma de las actas de acuerdo para la próxima edición.

Fuente Gaceta Marinera