La Biblioteca Alberdi, en una situación "altamente deficitaria"

La Biblioteca Alberdi, en una situación "altamente deficitaria"

¡Llamado urgente! La biblioteca se encuentra en una situación deficitaria.

“Necesitamos de tu ayuda para salir de esta, vení y sumate. Con tu colaboración podés hacer que sigamos funcionando y mantener vivo este espacio de todos los rosaleños”.

Así se expresa en un posteo de Facebook el panorama que vive la Biblioteca Alberdi, donde además aparecen, en video, las voces de quienes día a día conviven con los problemas económicos de la institución, tal como ocurren con tantas otras entidades de bien público.

La cantidad de socios, entre 700 y 800, que abonan 2.000 pesos por mes no alcanza para solventar los gastos. Las ayudas de Provincia y Nación registran demoras. Y solamente los eventos y el alquiler de las instalaciones por parte de establecimientos educativos, permiten sumar algunos recursos para los compromisos básicos.

De esa manera, ya se adeudan 9 millones de pesos a las empleadas y en el último recibo de energía se debieron abonar 93.000 pesos, solamente por nombrar algunos conceptos.

Matías Webber, presidente de la comisión directiva de la Asociación Juan Bautista Alberdi, dijo, en diálogo con La Nueva. que “se trata de una biblioteca popular que, en su estilo, por lo general, se sostiene con el aporte de los socios, más allá de algún subsidio de Provincia y Nación. La realidad es que no contamos con la cantidad de asociados necesarios para cubrir todos los gastos. Necesitaríamos alrededor de 2.000 socios que paguen una cuota de 2.000 pesos para mantener las instalaciones y el pago de los sueldos”.

“Este último punto es el que se nos está haciendo difícil de afrontar desde diciembre del año pasado. En junio, cuando asumimos como comisión, la deuda llegó a los 3 millones en concepto de sueldos y cargas sociales, y ahora, acercándonos a fin de año, ese monto está en los 9 millones. Son dos bibliotecarias; una cumple funciones por la mañana y la otra por la tarde/noche, con más de 20 y 10 años de antigüedad. A ellas les hacemos un aporte mínimo, pero están sin cobrar sus haberes. No le podemos cubrir el total. Las cargas sociales las estamos pagando atrasadas y vienen con recargo”, comentó.

“Si bien las empleadas hace años que ejercen su tarea y saben que siempre es difícil, ahora se está agravando cada vez más. Entienden la situación, nos esperan y nos ayudan, pero quieren cobrar su sueldo”, agregó.

En tanto expuso que los impuestos también están creciendo. “El mes pasado pagamos 50 mil pesos de luz y en este periodo recibimos una boleta de 93 mil pesos. Se nos está haciendo cada vez más 'pesado' y necesitamos la ayuda de todos para poder mantener el espacio abierto”.

Mientras, sostuvo que tienen entre 700 y 800 socios activos. “Están pagando 2 mil pesos por mes y pensamos aumentarla hacia finales de año, aunque no mucho. Esta idea debe pasar por comisión. La gente que quiera asociarse puede acercarse a la Asociación, de lunes a viernes, de 9 a 21, con DNI o el número, y aportando el primer mes, luego puede abonar por transferencia”.

Sobre los subsidios, mencionó que el correspondiente a la Provincia hace dos meses que no lo recibimos. “Es por una falta en su administración. Ya nos comunicamos y estamos a la espera”. Y de Nación, del CONABIP (Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares) se envía un subsidio anual, pagadero en dos o tres cuotas, que “no estamos recibiendo porque nos dicen que falta papeleo”.

También dijo que realizan todo tipo de eventos para poder mantener las instalaciones con las puertas abiertas. “Si bien no recaudamos mucho, siempre es una ayuda para afrontar ciertos gastos. Estaría bueno recibir ayuda para afrontar el total de los gastos. Todos los meses se está complicando más. Estamos llegando a fin de año y no sabemos qué más hacer”.

Comentó que la UPSO (Universidad Provincial del Sudoeste) tiene alquiladas las tres aulas del primer piso y un salón de informática en planta baja. “Ellos están a la expectativa de contar con un espacio en el ex Sanatorio Punta Alta (Urquiza y Colón). Entonces no sabemos si esta institución renovará o no el contrato para el año próximo. Es algo que nos tiene muy nerviosos porque no hay definiciones”.

“En la parte de atrás, hay otras aulas alquiladas a una academia, desde donde se generan otros recursos”, dijo, al tiempo que reforzó: “Estamos con mucha incertidumbre”.
Webber sostuvo que habían participado en la comisión anterior, como vocales, “y sabíamos de la situación, pero nunca pensábamos que era tan duro el panorama. No esperábamos tanta acumulación de deudas. Estamos tapando baches pero no podemos avanzar como institución”.

Expresó que en estos días tienen pensado enviar una solicitud para plantear esta situación en el Concejo Deliberante de Coronel Rosales y “sí hemos hablado con el Municipio, que nos ayuda con una empleada. Estamos a la espera de que puede surgir desde ese ámbito”.

¿Cierre?

“Lo que nos pasa a nosotros no escapa a otras instituciones. Por ejemplo sabemos de Bomberos Voluntarios, a quienes les resulta muy complicado solventar los gastos. Entiendo que estamos en una situación económica difícil para todos”.

Si en algún momento se plantearon la posibilidad de cerrar las puertas, respondió que “es un miedo que tenemos. No queremos llegar a ese punto. Por eso nos mantuvimos dentro de la comisión y estamos luchando para evitar el cierre. Sería una lástima que una institución de más 90 años tenga que desaparecer porque no puede pagarle a sus empleadas. No tendría sentido. Tratamos de alejar la idea del cierre para enfocarnos en que las instalaciones sigan abiertas para todo Punta Alta".

Fuente La Nueva